«Nada hay oculto que no haya de descubrirse, ni secreto que no haya de saberse». (San Mateo 10, 26)
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La denuncia ya está en las calles de Venezuela. La Conferencia Episcopal y la Nunciatura Apostólica tienen en su poder las carpetas respectivas; el próximo destino sería uno o dos dicasterios del Vaticano. Esta vez no son abusos sexuales, la venta de archivos parroquiales a "sectas" norteamericanas, ni la promoción episcopal de ejercicios de yoga. Se trata de la posible ordenación sacerdotal de un seminarista que amenaza con convertirse en la punta del iceberg que desvelará lo que allí se vive actualmente.
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"Es posible sacar un buen pastor de una persona; alguien que sea responsable y que lleve adelante esta tarea. Estamos en ese proceso de discernimiento sobre la realidad, buscando siempre mejorar a las personas y no hundirlas".
Así se expresa Monseñor José Manuel Romero Barrios, Obispo de la Diócesis de El Tigre, al ser consultado sobre una grave denuncia hecha públicamente por Fray Giovanni Luisio Mass, Gran Prior en Venezuela de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo (OPCC).
El contexto eclesiástico de la Diócesis de El Tigre, estado Anzoátegui (Venezuela), está marcado por la controversia canónica y pastoral, tras la divulgación de severas advertencias formuladas contra el proceso de admisión a las Órdenes Sagradas de un aspirante al sacerdocio (cuyo nombre se mantendrá en reserva) y quien para este trabajo se denominará EL SEMINARISTA.
El caso cobra relevancia pública tras la formalización de una "Advertencia Canónica Perentoria y Fraterna" remitida a Monseñor José Manuel Romero Barrios hace casi un año, el 4 de noviembre de 2025, por Fray Giovanni Luisio Mass, representante de la Asociación Canónica Privada OPCC.
El fraile solicita detener inmediatamente el proceso hacia el orden sagrado de dicho candidato, sustentándose en un informe emitido el 9 de julio de 2025 por el Presbítero Juan Carlos Rattia Bravo, Rector del Seminario Arquidiocesano San José de Calabozo, junto a su equipo formador, cuyo documento se encontraría en varias mesas de redacción.
Los planteamientos y quejas de Luisio Mass también fueron presentados al Episcopado Venezolano y en la Nunciatura que, aunque fueron recibidos formalmente, hasta ahora no han sido escuchados, por lo que decidió hacer la denuncia pública a través de los medios de comunicación y redes sociales.
"Viendo que la Nunciatura y la jerarquía nacional hacían caso omiso —incluyendo una comunicación formal enviada a la presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) a través de su presidente, S.E. Mons. Jesús González de Zárate, cuya respuesta por correo electrónico fue que 'no era de su competencia este tipo de casos'—, tomamos la dolorosa decisión de hacerlo público ante la indefensión total del Pueblo de Dios", indica Luisio Mass.
LA ADVERTENCIA CANÓNICA SOBRE LA FALTA DE IDONEIDAD DEL SEMINARISTA
Según la documentación presentada por Fray Giovanni Luisio, el informe del Seminario de Calabozo concluyó que EL SEMINARISTA no reúne las condiciones exigidas por el Código de Derecho Canónico (cánones 1025, 1029 y 1051) para la ordenación presbiteral.
Entre los antecedentes señalados se indica que el aspirante habría ocultado su expulsión previa de la congregación de los Hermanos de La Salle, afirmando inicialmente haberse retirado por voluntad propia. Asimismo, el escrito detalla presuntas conductas graves registradas durante su paso por la Arquidiócesis de Calabozo.
Entre las faltas mencionadas destacan señalamientos por desobediencia e irreverencia hacia las autoridades eclesiásticas, actitudes autoritarias, la presunta apropiación indebida de bienes y reliquias religiosas, así como la supuesta simulación de sacramentos como bautismos y unción de los enfermos.
Ante estos hallazgos, el equipo de formadores del seminario determinó la ausencia de "recta intención, ni aptitudes para ejercer el ministerio sacerdotal. Además puede ocasionar un gran daño a nuestro clero y perjudicar a la iglesia"
La recomendación del rector y los demás formadores es clara: "debe ser acompañado por un psicólogo y por un director espiritual para que le ayuden a estimar mejor su historia y descubrir que puede ser feliz en otra vocación específica".
Fray Giovanni Luisio fundamentó su reclamo en el derecho y deber de los fieles laicos a manifestar sus inquietudes sobre el bien de la Iglesia (Canon 212 § 3), advirtiendo que proceder con la ordenación en estas circunstancias podría incurrir en una ilicitud canónica y generar un escándalo para la comunidad creyente.
LA RESPUESTA DE MONSEÑOR JOSÉ MANUEL ROMERO BARRIOS
Frente a la advertencia escrita de Giovanni Luisio, el Obispo de El Tigre reactivó una citación al fraile ante un Tribunal Eclesiástico de la Diócesis emitida por otras razones en mayo de 2024. Entre las decisiones recientes (agosto 2026) resalta la prohibición a emitir informaciones en medios y redes sociales, según se ha conocido.
"A través de este precepto se le prohíbe de manera expresa: Publicar, divulgar, reproducir o aludir en redes sociales, plataformas digitales, grupos de mensajería (WhatsApp, Telegram) o foros públicos a las identidades, datos, imágenes o contenido de las denuncias formuladas por los declarantes...".
En la búsqueda de conocer de forma directa lo que ocurre en la Diócesis de El Tigre, este medio estableció contacto con el Prelado. En un mensaje de voz recibido, el Obispo rebatió las denuncias del fraile templario.
En relación con las imputaciones y la actitud de Fray Giovanni Luisio, Monseñor Romero Barrios señaló que ha recibido diversas denuncias sobre el uso de las redes sociales por parte del fraile, acusándolo de llevar a cabo campañas de desprestigio y mantener un verbo muy ofensivo hacia distintas personas dentro y fuera de Venezuela.
El ciudadano Giovanni Luisio, a través de las redes se ha dedicado muchísimo a desprestigiar y vilipendiar a varias personas y he recibido algunas denuncias a ese respecto, expresó el prelado.
En cuanto al estatus del aspirante al sacerdocio, el Obispo explicó que el joven ha permanecido bajo el cuidado pastoral de la Diócesis de El Tigre durante casi dos años. En este periodo, se le han encomendado tareas pastorales específicas —destacando su labor de acompañamiento a las comunidades indígenas— en las cuales ha respondido de manera positiva y con gran iniciativa, según se escucha en el mensaje de voz.
Enfatizó que la presencia de EL SEMINARISTA en la diócesis es "en razón de un riguroso proceso de discernimiento", respaldado por la acogida del presbiterio local y por recomendaciones favorables emitidas por otros sacerdotes que compartieron labores con el formando.
Remarcó que el propósito primordial de la Iglesia debe ser la restauración y el crecimiento integral del ser humano.
Agradezco el apoyo para buscar siempre mejorar a las personas, no hundirlas; para que puedan dar lo mejor de sí, dijo en el audio recibido por El Guardián Católico.
Al ser consultado sobre el juicio en el Tribunal Eclesiástico Diocesano adujo respetar el "secreto sumarial" para no entrar en detalles sobre el proceso que ahora tiene contra Fray Luisio Mass —por cierto, fuera de la autoridad competente de la Orden del fraile—, después de las denuncias que este hiciera contra EL SEMINARISTA.
EN ESPERA DE CONFIRMACIÓN INSTITUCIONAL
Aunque esta redacción periodística ha tenido acceso a la postura de algunos sacerdotes diocesanos, a la fecha de cierre de esta nota periodística se mantiene a la espera de la confirmación e independización documental por parte del Rector del Seminario Arquidiocesano San José de Calabozo, Pbro. Juan Carlos Rattia Bravo, respecto al informe citado en la advertencia canónica.
Esta verificación resultará determinante para certificar el alcance de los antecedentes y definir el curso legal y administrativo de la causa en el ámbito eclesiástico.
El sacerdote habría expresado de forma privada entre hermanos consagrados, su dolor por esta situación, alegando que de ser requerido por las instancias correspondientes hará sentir su defensa por el honor de la "Santa Madre Iglesia", que es la que sufre por esta situación, además del respeto a las consideraciones emitidas en el informe de julio de 2025.
"NO NEGOCIARÉ CON NADIE". Fray Giovanni Luisio Mass agrega estar en conocimiento de que EL SEMINARISTA -quien estaría apadrinado por un influyente sacerdote jesuita allegado al chavismo en Caracas-, en los últimos días ha recorrido varios despachos parroquiales buscando "una mediación" para poder ser ordenado sacerdote. "No negociaré nada con nadie" ya que esta situación debe ser llevada hasta sus últimas consecuencias, asegura el fraile. "La Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo debe ser respetada, principalmente por sus pastores y demás autoridades", concluyó.





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