domingo, 28 de septiembre de 2014

Asesinado en Venezuela el capellán militar Reinaldo Alfonso - Comunicado de la Diócesis de La Guaira ante Asesinato del padre Reinaldo Herrera




Ramón Antonio Pérez
@GuardianCatolic 

El padre Reinaldo Alfonso Herrera Lures adscrito al Ordinariato Militar de Venezuela, fue encontrado sin vida en horas de la tarde de este 27 de septiembre en un paraje conocido como el distribuidor de Mampote en la autopista Gran Mariscal de Ayacucho, en las cercanías de la ciudad de Guarenas.

Los primeros indicios arrojan que el sacerdote fue víctima de quienes lo secuestraron en Caracas, el pasado 25 de septiembre, según las autoridades eclesiales.

Monseñor Raúl Biord Castillo, obispo de la Diócesis de La Guaira, emitió este domingo 28 un comunicado en el que expresaba "mucha tristeza" por la ingrata noticia que enluta a la Iglesia y feligresía católica de Venezuela.

"Con mucha tristeza hemos recibido la noticia del asesinato del Reverendo Padre Reinaldo Alfonso Herrera Lures, sacerdote de Diócesis de La Guaira que prestaba sus servicios sacerdotales como capellán militar en la Infantería de Marina de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y pertenecía al Ordinariato Militar, circunscripción eclesiástica que agrupa a los capellanes militares, bajo la guía de Monseñor Hernán Sánchez Porras", dijo el Prelado.

Informó que el jueves 25 de septiembre por la noche "el Padre Reinaldo desapareció, cuando se dirigía a su vehículo para regresar a su casa, y no tuvimos ninguna noticia hasta que en la tarde del sábado 27, su cuerpo fue encontrado sin vida y trasladado a la morgue de Los Teques".

Alertó a las autoridades que esperan los resultados de las investigaciones que determinen las causas en la muerte del sacerdote. "Estamos a la espera de las investigaciones de los organismos del Estado que puedan aclarar el motivo y las circunstancias de su muerte", dijo en el comunicado.

El Padre Reinaldo fue párroco de varias parroquias en la Diócesis de La Guaira, "especialmente es recordado por su trabajo en la Parroquia Espíritu Santo de Los Corales, donde en la tragedia del deslave perdió a su mamá y a su hermana", acotó el obispo.

"Desde hace varios años se desempeñaba como capellán en la Armada Nacional Bolivariana. Era licenciado en Derecho Canónico, fue canciller de la Diócesis de La Guaira y capellán del Colegio Champagnat en Caracas", informó.

Monseñor Biord Castillo y sus sacerdotes indicaron: "Como cristianos, repudiamos esta muerte que se suma a tantas otras muertes producto de la violencia y del clima de inseguridad que vivimos".


Añadieron en el comunicado: "Como Diócesis de La Guaira expresamos nuestro sentido pésame a su familia, a sus amigos y feligreses. Mientras elevamos nuestra oración por su eterno descanso, pedimos a Dios que cese el clima de violencia en Venezuela".



Carta del Papa Francisco para la beatificación de Álvaro del Portillo: “Me gusta recordar la jaculatoria que el siervo de Dios solía repetir: «¡gracias, perdón, ayúdame más!»”


“El beato Álvaro del Portillo nos envía un mensaje muy claro, nos dice que nos fiemos del Señor, que él es nuestro hermano, nuestro amigo que nunca nos defrauda y que siempre está a nuestro lado”, dijo Francisco en una carta leída durante la beatificación
28 de septiembre de 2014.- Este 27 de serptiembre, fue beatificado en Madrid, España, Monseñor Álvaro del Portillo, primer sucesor de Josemaría Escrivá de Balaguer en la guía del Opus Dei, fallecido en 1994. Presidió la ceremonia el Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Al principio de la Misa fue leído un mensaje que el Papa Francisco envió a Monseñor Javier Echevarría, Prelado del Opus Dei, con motivo de la beatificación. 
El texto completo de la carta del Papa Francisco es el siguiente:
Querido hermano:
La beatificación del siervo de Dios Álvaro del Portillo, colaborador fiel y primer sucesor de san Josemaría Escrivá al frente del Opus Dei, representa un momento de especial alegría para todos los fieles de esa Prelatura, así como también para ti, que durante tanto tiempo fuiste testigo de su amor a Dios y a los demás, de su fidelidad a la Iglesia y a su vocación. También yo deseo unirme a vuestra alegría y dar gracias a Dios que embellece el rostro de la Iglesia con la santidad de sus hijos.
Su beatificación tendrá lugar en Madrid, la ciudad en la que nació y en la que transcurrió su infancia y juventud, con una existencia forjada en la sencillez de la vida familiar, en la amistad y el servicio a los demás, como cuando iba a los barrios para ayudar en la formación humana y cristiana de tantas personas necesitadas. Y allí tuvo lugar sobre todo el acontecimiento que selló definitivamente el rumbo de su vida: el encuentro con san Josemaría Escrivá, de quien aprendió a enamorarse cada día más de Cristo. Sí, enamorarse de Cristo. Éste es el camino de santidad que ha de recorrer todo cristiano: dejarse amar por el Señor, abrir el corazón a su amor y permitir que sea él el que guíe nuestra vida. 
Me gusta recordar la jaculatoria que el siervo de Dios solía repetir con frecuencia, especialmente en las celebraciones y aniversarios personales: «¡gracias, perdón, ayúdame más!». Son palabras que nos acercan a la realidad de su vida interior y su trato con el Señor, y que pueden ayudarnos también a nosotros a dar un nuevo impulso a nuestra propia vida cristiana.
En primer lugar, gracias. Es la reacción inmediata y espontánea que siente el alma frente a la bondad de Dios. No puede ser de otra manera. Él siempre nos precede. Por mucho que nos esforcemos, su amor siempre llega antes, nos toca y acaricia primero, nos primerea. Álvaro del Portillo era consciente de los muchos dones que Dios le había concedido, y daba gracias a Dios por esa manifestación de amor paterno. Pero no se quedó ahí; el reconocimiento del amor del Señor despertó en su corazón deseos de seguirlo con mayor entrega y generosidad, y a vivir una vida de humilde servicio a los demás. 
Especialmente destacado era su amor a la Iglesia, esposa de Cristo, a la que sirvió con un corazón despojado de interés mundano, lejos de la discordia, acogedor con todos y buscando siempre lo positivo en los demás, lo que une, lo que construye. Nunca una queja o crítica, ni siquiera en momentos especialmente difíciles, sino que, como había aprendido de san Josemaría, respondía siempre con la oración, el perdón, la comprensión, la caridad sincera.
Perdón. A menudo confesaba que se veía delante de Dios con las manos vacías, incapaz de responder a tanta generosidad. Pero la confesión de la pobreza humana no es fruto de la desesperanza, sino de un confiado abandono en Dios que es Padre. Es abrirse a su misericordia, a su amor capaz de regenerar nuestra vida. Un amor que no humilla, ni hunde en el abismo de la culpa, sino que nos abraza, nos levanta de nuestra postración y nos hace caminar con más determinación y alegría. El siervo de Dios Álvaro sabía de la necesidad que tenemos de la misericordia divina y dedicó muchas energías personales para animar a las personas que trataba a acercarse al sacramento de la confesión, sacramento de la alegría. Qué importante es sentir la ternura del amor de Dios y descubrir que aún hay tiempo para amar.
Ayúdame más. Sí, el Señor no nos abandona nunca, siempre está a nuestro lado, camina con nosotros y cada día espera de nosotros unnuevo amor. Su gracia no nos faltará, y con su ayuda podemos llevar su nombre a todo el mundo. En el corazón del nuevo beato latía el afán de llevar la Buena Nueva a todos los corazones. Así recorrió muchos países fomentando proyectos de evangelización, sin reparar en dificultades, movido por su amor a Dios y a los hermanos. Quien está muy metido en Dios sabe estar muy cerca de los hombres. La primera condición para anunciarles a Cristo es amarlos, porque Cristo ya los ama antes. Hay que salir de nuestros egoísmos y comodidades e ir al encuentro de nuestros hermanos. Allí nos espera el Señor. No podemos quedarnos con la fe para nosotros mismos, es un don que hemos recibido para donarlo y compartirlo con los demás.
¡Gracias, perdón, ayúdame! En estas palabras se expresa la tensión de una existencia centrada en Dios. De alguien que ha sido tocado por el Amor más grande y vive totalmente de ese amor. De alguien que, aun experimentando sus flaquezas y límites humanos, confía en la misericordia del Señor y quiere que todos los hombres, sus hermanos, la experimenten también.
Querido hermano, el beato Álvaro del Portillo nos envía un mensaje muy claro, nos dice que nos fiemos del Señor, que él es nuestro hermano, nuestro amigo que nunca nos defrauda y que siempre está a nuestro lado. Nos anima a no tener miedo de ir a contracorriente y de sufrir por anunciar el Evangelio. Nos enseña además que en la sencillez y cotidianidad de nuestra vida podemos encontrar un camino seguro de santidad.
Pido, por favor, a todos los fieles de la Prelatura, sacerdotes y laicos, así como a todos los que participan en sus actividades, que recen por mí, a la vez que les imparto la Bendición Apostólica.

Que Jesús los bendiga y que la Virgen Santa los cuide.

Fraternalmente,

Papa Francisco

Beatificación de Álvaro del Portillo: una fiesta de fe ante 200.000 personas



Necesitamos una ecología de la santidad, para contrarrestar la contaminación de la inmoralidad y de la corrupción

Salvador Aragonés

Ante más de 200.000 personas pertenecientes a 80 países, ha sido beatificado en Madrid Álvaro del Portillo, primer prelado del Opus Dei y sucesor del fundador San Josemaría Escrivá. La ceremonia fue presidida por el cardenal Ángelo Amato, prefecto de la congregación para las causas de los santos que vino enviado especial del papa Francisco.

Al comenzar el acto se leyó un amplio escrito del Papa  quien manifestaba la necesidad de más santos en la Iglesia, que sepan servirla con humildad. Leyó el texto el vicario general del Opus Dei, mons. Fernando Ocáriz.

El papa Francisco ha destacado cómo Álvaro del Portillo hizo realidad lo de hacer santo lo cotidiano, lo de cada día, y su beatificación "anima a no tener miedo de ir a contracorriente y de sufrir por anunciar el Evangelio". La ceremonia se ha desarrollado en el campo de Vadebebas cerca del aeropuerto “Adolfo Suárez”.

Concelebraron la santa misa, además del cardenal Amato, el cardenal Antonio Rouco arzobispo emérito de Madrid, y el prelado del Opus Dei, Javier Echevarría. Participaron en la ceremonia unos 120 cardenales, arzobispos y obispos, y 1.500 sacerdotes. Venían de todo el mundo, de los cinco continentes.  De los 17 cardenales presentes destacan el prefecto para la Doctrina de la Fe, Gerhard Müller y el cardenal prefecto para los asuntos económicos, G. Pell. Entre las autoridades civiles presentes estaban los ministros españoles del Interior, Jorge Fernández Díaz, y de Economía y Competitividad, Luis de Guindos.

Sorprendía la cantidad de peregrinos llegados de Corea, Japón, Hong-Kong, Filipinas, Dubai y Emiratos Árabes, Líbano, y de toda la América Latina. Desatacaban muchos niños y niñas de muchos países. En realidad muchos de los asistentes eran familias que venían con sus hijos.

Beatificación


Al poco de iniciar la Eucaristía, tuvo lugar la ceremonia de beatificación, que recibió grandes aplausos de los asistentes. La fórmula de beatificación fue pronunciada en latín: "Concédemos que el VENERABLE Siervo de Dios Álvaro del Portillo y Diez de Sollano, obispo, prelado de la Prelatura Personal de la Santa Cruz y Opus Dei, pastor según el corazón de Cristo, celoso ministro de la Iglesia, de ahora en adelante sea llamado Beato y se pueda celebrar cada año su festividad el 12 de mayo".

El aire puro lejos de la corrupción de los santos

En  su homilía el cardenal Amato ha destacado la fidelidad, la humildad y el amor a la Iglesia del nuevo beato. "La Iglesia y el mundo –dijo-- necesitan del gran espectáculo de la santidad, para purificar, con su aroma agradable, los miasmas de los muchos vicios alardeados con arrogante insistencia. Ahora más que nunca necesitamos una ecología de la santidad, para contrarrestar la contaminación de la inmoralidad y de la corrupción. Los santos nos invitan a introducir en el seno de la Iglesia y de la sociedad el aire puro de la gracia de Dios, que renueva la faz de la Tierra".

Sorprendentemente, en la oración de los fieles antes de las ofrendas, la joven que rezó en lengua polaca, pidió a los presentes que rezáramos por Lorenzo, un niño que se debatía en estos momentos entre la vida y la muerte. ¿Se habrá salvado Lorenzo? No lo sabemos todavía.

La ceremonia terminó con una locución en la que el prelado del Opus Dei, mons. Javier Echevarría, dio las gracias al papa Francisco –muy aplaudido-- por esta beatificación, y también extendió agradecimientos a los papas Benedicto XVI, san Juan Pablo II y san Juan XXIII, y también al papa Pablo VI con quien le unía una gran amistad. Todos los papas al ser citados recibieron los aplausos de los allí congregados. La ceremonia terminó con el rezo de una Salve a la Virgen, a la que tanto quería el Beato Álvaro, siguiendo en eso también fidelísimamente los pasos de San Josemaría.

No ha pasado desapercibido el buen número de fieles inválidos situados en la parte frontal, los recuerdos en los distintos discursos del sufrimiento y persecución de los cristianos en Oriente Medio, en Iraq y Siria especialmente, y en todos los lugares del mundo donde haya sufrimiento por causa de la fe. También se han racaudado limosnas para el proyecto social en África, Harambee, que ha elevado centros en Uganda, Congo y Costa de Marfil.

Álvaro del Portillo y el Milagro

José Ignacio Ureta Wilson, el niño del milagro portando reliquias del Beato Álvaro del Portillo.
Álvaro del Portillo nació en Madrid (España) el 11 de marzo de 1914, en una familia cristiana y fue el tercero de ocho hermanos. Estudió en la Universidad y se convirtió en Doctor Ingeniero de Caminos y Doctor en Filosofía y en Derecho Canónico.

En 1935 se incorporó al Opus Dei, fundado por san Josemaría Escrivá de Balaguer el 2 de octubre de 1928 y muy pronto se convirtió en su colaborador más próximo. El 25 de junio de 1944 fue ordenado sacerdote.

El 15 de septiembre de 1975, en el congreso general convocado tras el fallecimiento del fundador, Álvaro del Portillo fue elegido para sucederlo al frente del Opus Dei. El 28 de noviembre de 1982, cuando el beato Juan Pablo II erigió el Opus Dei en prelatura personal, lo designó Prelado de la nueva prelatura y ocho años después, lo nombró obispo.

A lo largo de los años en que estuvo al frente del Opus Dei, Álvaro del Portillo promovió el comienzo de la actividad de la prelatura en 20 nuevos países y estimuló la puesta en marcha de iniciativas sociales y educativas.

Además, fue el primer rector del Colegio Romano de la Santa Cruz de Roma, erigido por el fundador del Opus Dei, y ocupó diversos cargos en el Vaticano convirtiéndose en consultor de 13 organismos de la Santa Sede. Asimismo, participó activamente en los trabajos del Concilio Vaticano II.

Álvaro del Portillo falleció en Roma en la madrugada del 23 de marzo de 1994.

En la beatificación estaba presente la familia del niño chileno curado por intercesión de Álvaro del Portillo, portando las reliquias del beato al altar. El milagro se refiere a la curación instantánea del menor José Ignacio Ureta Wilson que, a los pocos días de nacer, en agosto de 2003, sufrió un paro cardíaco de más de media hora y una hemorragia masiva.

Sus padres rezaron a través de la intercesión de Álvaro del Portillo y, cuando los médicos pensaban que el bebé estaba muerto, sin ningún tratamiento adicional y de modo totalmente inesperado, el corazón del recién nacido comenzó a latir de nuevo, hasta alcanzar el ritmo de 130 pulsaciones por minuto. A pesar de la gravedad del cuadro clínico, diez años después, José Ignacio desarrolla su vida con normalidad.


El Papa Francisco firmó el pasado 5 de julio de 2013 el Decreto de la Congregación de las Causas de los Santos que reconoce este milagro atribuido a la intercesión de Álvaro del Portillo.

sábado, 27 de septiembre de 2014

El Papa Francisco a los venezolanos: “No hay que tener miedo a la paz, a la convivencia, al diálogo”

¿Hipocresía o sinceridad?
Nicolás Maduro y Cilia Flores durante visita al Papa Francisco en 2013. Sus acciones posteriores no parecen ser tan coherentes como la actitud que mostraron ante el Vicario de Cristo, pero las apariencias parecen ser necesarias en la "revolución socialista".
La reconciliación no es una derrota sino una victoria”, expresó Francisco a través de una carta que leyó el Nuncio Apostólico, Monseñor Aldo Yordano, durante el encuentro de carácter ecuménico convocado por el gobierno en Caracas, y en el que los grandes ausentes fueron los miembros de la oposición.

Ramón Antonio Pérez
@GuardianCatolic

Caracas, 27 de septiembre de 2014. El Santo Padre Francisco envió este 26 de septiembre un mensaje al pueblo venezolano, en el marco de la Semana de la Paz convocada por el gobierno de Nicolás Maduro para conmemorar e impulsar este valor y erradicar la violencia de la sociedad venezolana, según los anuncios de sus organizadores.

Monseñor Aldo Giordano, en representación de la Iglesia católica, una de las cuatro religiones monoteístas presentes en el evento, fue el responsable de leer la misiva rubricada por el Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Pietro Parolín.

El Papa Francisco les anima a redoblar sus esfuerzos para que la llama de la paz presente en el corazón de los hombres y mujeres de buena voluntad, ilumine con su luz, a toda la sociedad”, leyó el Nuncio Apostólico en la Plaza del Complejo Monumental Foro Libertador, en Caracas.

“No hay que tener miedo a la paz. La convivencia, el diálogo, la reconciliación y la unión no son una derrota o una perdida sino una victoria, porque quien gana es el ser humano creado por Dios para vivir en concordia y armonía”, precisó el mensaje. 

El Santo Padre celebró la realización de este encuentro ecuménico por la paz y llamó a los venezolanos a redoblar esfuerzos para que la “llama de la paz esté presente en el corazón de los hombres de buena voluntad e ilumine con su luz a toda la sociedad”.

Monseñor Giordano con breves intervalos en la lectura, proseguía el mensaje papal que fue transmitido en los medios de comunicación del Estado: “Esperamos que este encuentro sea un camino en busca de lo que une para superar lo que divide. Sabemos que tantas personas de diferentes culturas, naciones, lenguas y religiones en todo el mundo trabajan y rezan por la paz”, dijo.

Más adelante agregó: “Nos sentimos unidos a todos aquellos que aman la paz y son operadores de paz, para que hombres y mujeres puedan vivir como hermanos y no como adversarios o enemigos”, leyó.

El Papa Francisco también expresó su cercanía con las víctimas de la violencia: “Estamos cerca de todas las personas que son víctimas en tantos países del mundo de la mano asesina, cobarde y loca de otras personas”.

Finalmente, colocando a Jesucristo como ejemplo de hombre de paz, indicó que “con su muerte derribó el muro del odio y la división”, y pidió al Señor, “les ayude a su compromiso por una sociedad cada vez más justa y pacífica”.

Para finalizar, el Nuncio Apostólico, Monseñor Aldo Giordano, expresó la oración por la paz escrita por San Francisco de Asís:

"Señor, haz de mí un instrumento de tu paz:
donde haya odio, ponga yo amor;
donde haya mal, ponga yo perdón;
donde haya discordia, ponga yo armonía;
donde haya error, ponga yo verdad;
donde haya duda, ponga yo fe;
donde haya desesperación, ponga yo esperanza;
donde haya sombras, ponga yo luz;
donde haya tristeza, ponga yo alegría.
Señor, que no me empeñe tanto
en ser consolado como en consolar,
en ser comprendido como en comprender;
en ser amado como en amar,
porque es olvidándose a sí mismo que uno se encuentra;
es perdonando como se es perdonado;
es muriendo como uno despierta a la vida eterna".

Cabe precisar que esta actividad de contenido religioso y cultural formó parte de la programación de la Semana Internacional de la Paz que comenzó el pasado 22 de septiembre, siendo impulsada por el gobierno de Nicolás Maduro.


Aunque en el evento participaron representantes de la religión judía, islámica, católica y otras manifestaciones de origen cristiano, no se observaron a miembros de la oposición venezolana, la otra parte de la sociedad venezolana a la que también fue remitido el mensaje del Santo Padre.

Pero también hay que aclarar lo siguiente: el anuncio de este mensaje fue difundido con anterioridad por los medios oficialistas como un "mensaje del papa Francisco a Nicolás Maduro". Tamaña mentira. 


Una carta personal a Maduro no tendría cabida en medio de la situación que se vive en Venezuela, a menos que sea para recriminarle sus actitudes de irresponsabilidad ante la situación de insalubridad, las epidemias, los presos políticos, actos de corrupción y otras actitudes nada cónsonas con lo que hasta ahora ha predicado Francisco. 


De modo que esa mentira fue echada por tierra, y el gobierno de Maduro, es el primer obligado a escuchar y poner en práctica el mensaje del Santo Padre que se dio a conocer ayer.



viernes, 26 de septiembre de 2014

Nuncio Aldo Giordano: “En Venezuela debemos tener el coraje de dialogar y buscar la paz”


 Durante encuentro convocado por el Consejo Nacional de Laicos de Venezuela, hizo un llamado a los católicos venezolanos a participar en la política y en otros sectores de la vida nacional, para que se generen los cambios que el país necesita.


Ramón Antonio Pérez
@GuardianCatolic 


Caracas, 26 de septiembre de 2014.- “En Venezuela necesitamos mucha oración, pero también a personas que tengan una visión política y social para ir más allá de las tensiones que se experimentan en el país (…) pido al Señor que los venezolanos sean instrumentos de paz y que crean en la paz. Como creyentes cristianos y católicos, tenemos posibilidades enormes para buscar esa paz que tanto se necesita”.

De esta manera se expresó el Nuncio Apostólico, Monseñor Aldo Giordano, durante un encuentro que se realizó en el Colegio Cristo Rey de Caracas, al cual fue invitado por el Consejo Nacional de Laicos de Venezuela, para disertar sobre una variedad de temas desde la perspectiva de la exhortación Evangelli Gaudium del Papa Francisco.

En el panel estuvo acompañado por Monseñor Luis Armando Tineo Rivera, obispo de la Diócesis de Carora y miembro de la comisión de laicos de la Conferencia Episcopal Venezolana, además de Monseñor Ovidio Pérez Morales, obispo emérito de Los Teques. Por parte del CNL estuvieron su presidente, doctor Manuel Arcaya; la vice presidenta, doctora María Elena Febres-Cordero; y el directivo Juan Lam, entre otros.

La Iglesia siempre estará dispuesta al diálogo


Inicialmente emitió un saludo del Papa a los venezolanos.Quiero expresarles la cercanía del Papa Francisco, a quien represento desde hace siete meses en este hermoso país y entre el pueblo de Venezuela. Sientan el amor paternal del Papa, Pastor Universal de la Iglesia. En su nombre deseo transmitirles su saludo y sus bendiciones”.

El Nuncio habló del pensamiento del Sumo Pontífice, pero también abordó desde su experiencia diplomática, temas de la coyuntura nacional e internacional con incidencia sobre Venezuela, aspectos de la fe, la importancia de la familia y la nueva evangelización que desarrolla la Iglesia con el empuje de Francisco.

En torno a la situación de Venezuela explicó que desde el seno de la Iglesia se cree en la vía del diálogo y se descarta cualquier otro camino que no sea en función de la paz. “No creemos en vías que vayan acompañadas de violencia. Esperamos que todos los venezolanos tengan el coraje para dialogar porque entre todos debemos buscar una solución pacífica al problema del desencuentro e intolerancia que tiene el país”, dijo.

Reiteró, además, que “la Iglesia siempre estará disponible para favorecer el diálogo, superar las tensiones que existen y buscar el bien de todos en el país”.

En su ponencia centró cada tema y palabra en la exhortación del Papa Francisco, la Evangelii Gaudium. Dijo que con esta exhortación el Papa ha confirmado las ideas que desde hace meses está difundiendo en el pueblo cristiano. “Desea que la Iglesia retorne a lo esencial de la experiencia cristiana. Es el horizonte de la fe, en el encuentro con Jesucristo que genera una iglesia en salida”, dijo Monseñor Giordano.

Cuatro principios aplicables a Venezuela


Una de las claves en la lectura de fondo del texto la relacionó con los acontecimientos políticos y sociales que se viven en Venezuela, explicándolo que está vinculada a principios contenidos en la Doctrina Social de la Iglesia. Reiteró que esta metodología la ha compartido en otras ocasiones con el episcopado venezolano. 

Como primer principio mencionó que “El tiempo es superior al espacio”. En palabras del Papa dijo: “…a veces me pregunto quiénes son los que en el mundo actual se preocupan realmente por generar procesos que construyan pueblo, más que obtener resultados inmediatos que producen un rédito político fácil, rápido, y efímero, pero que no contribuyen la plenitud humana”.

El segundo principio que compartió en el encuentro con los laicos: “La unidad prevalece sobre el conflicto”, es decir, ante una situación de desencuentro y de contrariedad, el conflicto no puede ser “ignorado o disimulado”, sino “asumido”.

El tercer principio: “La realidad es más importante que la idea”, porque “entre “las dos se debe instaurar un diálogo constante, evitando que la idea termine separándose de la realidad”.

Finalmente mencionó que “El todo es superior a las partes” como cuarto principio. Según esta visión explicada por Monseñor Aldo Giordano, “la totalidad es más que la mera suma de ellos”. Por tanto, “no hay que obsesionarse demasiado por cuestiones limitadas y particulares”.

El Nuncio realizó un breve intercambio con miembros de los consejos diocesanos presentes quienes agradecieron su presencia y plantearon variadas interrogantes no solo en el aspecto de la fe, sino en el campo social y político. Con el tino propio del diplomático de carrera que se mezcla con el pastor al servicio de la Iglesia, fue dando las respuestas adecuadas, apoyado en los obispos que le acompañaron.


Finalmente, con la bendición apostólica y una oración a María de Coromoto, cerró el encuentro con los laicos de Venezuela, prometiendo continuar recorriendo el país para llevar el mensaje de paz como Jesucristo quiere que sea entregado.

Fotos del Encuentro de Laicos con el Nuncio Apostólico, Monseñor Aldo Giordano:












miércoles, 24 de septiembre de 2014

Madre Carmen Rendiles rumbo a la beatificación: El Vaticano estudiará milagro atribuido a la religiosa venezolana



La congregación de la causa de los santos del Vaticano, pudiera resultar con una doble beatificación para Venezuela: la del Doctor José Gregorio Hernández y la Madre Carmen Rendiles. Trabajo publicado inicialmente en Aleteia

Ramón Antonio Pérez
@GuardianCatolic 

Caracas, 24 de septiembre de 2014.- Ambiente de felicidad, esperanza y mucha oración, se respiran en la congregación venezolana las Siervas de Jesús. El motivo: el 18 de septiembre pasado culminó la atapa diocesana de investigación de un milagro que se le atribuye a su fundadora, Madre Carmen Rendiles Martínez, y ahora podrá ser estudiado por la congregación de la causa de los santos en El Vaticano.

La información la suministró el Padre Gerardino Barracchini, integrante de la comisión que lleva adelante el proceso de beatificación de la Madre Carmen Rendiles, y que además conforman la actual postuladora de la causa, doctora Silvia Correale y la vice postuladora, Hermana Rosa María Ríos (SdJ).

El sacerdote informó que el Cardenal Jorge Urosa Savino, clausuró el pasado 18 de septiembre, en el Colegio Belén, ubicado en la urbanización Los Palos Grandes de Caracas, la sesión solemne del Tribunal Diocesano que estudió el milagro.

El evento fue “emotivo, austero y con mucha profundidad”, dijo el sacerdote. Allí, el Cardenal Urosa “felicitó por el impecable trabajo que calificó de ´excelente´ y de gran precisión metodológica”. Llamó a estar esperanzados en el proceso que se lleva para la causa de beatificación de la Madre Carmen Rendiles. “Estemos esperanzados de que hay que esperar y hay que seguir trabajando”, fueron las palabras del Purpurado.

Aunque no se trascendió el milagro que se estudió, los hechos en que se produjo y las personas involucradas, sí se pudo conocer que el proceso de investigación comenzó en febrero de 2014, fecha desde la que han trabajado con mucho tesón. 

Con el cierre diocesano se dio el mandato a la Hermana Rosa María Ríos, para que sea la portavoz de las actas, y “se reconocieron los fascículos que fueron embalados y sellados con cera lacra para ser entregados en Roma”, dijo el padre Barrachini.

El sacerdote que actualmente labora en la sede de la Nunciatura Apostólica en Caracas, dijo sentirse muy emocionado por la culminación de esta investigación. “Puedo decir que ha sido un trabajo arduo, de seriedad y bueno, pasamos ya un escalón, ahora nos falta el escalón romano”.

También tuvo palabras de agradecimiento para la doctora Silvia Correale, debido a “su profesionalidad, don de gente y fe inquebrantable. Nos ha hecho posible esta realidad”. Sus palabras de gratitud fueron extensivas al “Cardenal Urosa por su apoyo y entusiasmo. Dios le pague”. Igualmente emitió muchas “felicidades a toda la Familia de las Siervas de Jesús”, acotó en su información.

Madre Carmen Rendiles Martínez

Carmen Rendiles fue una monja venezolana que nació en Caracas el 11 de agosto 1903, y falleció el 9 de mayo de 1977. Desde pequeña se sintió atraída por la vida religiosa, y el 25 de febrero de 1927, entró a una comunidad de origen francés conocida como Congregación Siervas de Jesús en el Santísimo Sacramento.

Tenía 33 años de edad cuando fue nombrada maestra de novicias de la Casa de Caracas, por lo que regresa al país para encargarse de la formación inicial de las aspirantes y novicias”. Posteriormente ocupó otras responsabilidades que le llevaron fuera del país en diversas oportunidades.

En 1947, fue nombrada Superiora de la Casa de Caracas; y en 1951, Superiora Provincial. Bajo su responsabilidad provincial, la congregación experimentó una notable expansión de 1950 a 1960. En el año 1950 fundó una casa en San Cristóbal para que funcionara como colegio, y en 1951 sus hermanas comienzan a trabajar en el Seminario Diocesano de San Cristóbal. 

Para el año 1952, las Siervas de Jesús inician labores en Cúcuta; y en 1954, a petición del Arzobispo de Caracas, Monseñor Rafael Arias Blanco, se ocuparon del Palacio Arzobispal y de la Catedral de Caracas.

En 1955, se pone en funcionamiento el Colegio Belén de Caracas en un terreno donado por un cuñado a Madre Carmen cuatro años antes; y en ese mismo año, en La Punta, Estado Mérida, comienzan las actividades del Colegio Nuestra Señora del Rosario. En 1959, la Sierva de Dios donará a la Congregación su casa paterna ubicada en El Paraíso, Caracas, para atender la educación de niñas de escasos recursos.

Las religiosas relatan en la página web: “en tiempos en que estaba Madre Carmen a la cabeza de la Congregación en América, se suscitaron en Francia importantes cambios que no fueron compartidos por las hermanas de Venezuela y Colombia”.

La Madre Carmen consultó a todas sus hermanas religiosas y a las autoridades eclesiásticas del momento, y procedió a guiar el proceso de separación de la comunidad francesa hasta su culminación, así como la creación de la nueva comunidad religiosa: Congregación de Siervas de Jesús, en el año 1966. De esta manera fue nombrada superiora General, cargo que desempeñó con dedicación y esmero hasta su fallecimiento, el 9 de mayo de 1977.

La causa por su santidad fue abierta en marzo de 1995, durante el papado de Juan Pablo II. El 5 de julio de 2012, el Papa Francisco reconoció las “virtudes cristianas en grado heroico”, declarándola “Venerable” de la Iglesia. “Un paso muy importante en el camino hacia la beatificación”, comentó en su momento el Cardenal Urosa. 



Los restos de la Madre Carmen Rendiles, se encuentran en un mausoleo ubicado en el lateral izquierdo en la entrada de la Capilla de “Jesús Hostia” del Colegio Belén, lugar al que acuden los devotos desde las 7 de la mañana hasta las 12 del mediodía para pedirle a Dios por su pronta beatificación. 


martes, 16 de septiembre de 2014

Arquidiócesis de Caracas realiza nuevos nombramientos pastorales en distintas parroquias



La Iglesia caraqueña efectúa nuevas designaciones parroquiales en la búsqueda de continuar fortaleciendo su trabajo pastoral y mayor atención a la feligresía en la metrópolis.
Ramón Antonio Pérez
@GuardianCatolic
Caracas, 16 de septiembre de 2014.- El Arzobispo de Caracas, Cardenal Jorge Urosa Savino, realizó varios nombramientos eclesiásticos correspondientes a los meses de julio, agosto y septiembre de 2014, para dinamizar las actividades pastorales de la iglesia caraqueña, destacando el nombramiento de Monseñor Francisco Antonio Terán Cañizales, como nuevo párroco de San José - Cotiza, en la avenida Fuerzas Armadas.
De esta manera lo dio a conocer el vice canciller de la Curia Arquidiocesana, presbítero Antonio Abeijón Iglesias, precisando que los nombramiento corresponden a las designaciones de nuevos párrocos, vicarios parroquiales, administradores parroquiales y otro servicios pastorales con que se lleva adelante el trabajo eclesial en Caracas.
Informó el Padre Abeijón que entre los nombramientos oficiales, se encuentran las nuevas autoridades del Seminario Interdiocesano Santa Rosa de Lima, cuyas instalaciones están ubicadas en El Hatillo. 
Las responsabilidades han recaído en el presbítero Francisco Morales Villegas, en el cargo de rector; y en el Revendo Padre Wilmer Alexander Moyetones Hernández (Operario Diocesano), como vicerrector, cambios que se producen luego que el Papa Francisco designara como obispo auxiliar de Caracas a Monseñor José Trinidad Fernández”.
Es de recordar que en recientes ordenaciones presididas por el Cardenal Urosa, el Arzobispo ha insistido en el hecho de que los sacerdotes son hombres eminentemente consagrados al servicio de Dios y de sus hermanos. 
Hemos de consagrar toda nuestra vida, y hacerlo de tal manera que mucha gente pueda sentir también el deseo de unirse a Dios para alcanzar la felicidad”, ha expresado el Purpurado.
En su homilía: A servir como Cristo (10-11-12), dijo a un grupo de ordenandos salesianos: “Los sacerdotes y los religiosos y miembros de institutos de vida consagrada, hemos de reafirmar, como fruto de nuestra fe viva, el sentido de lo divino, de la grandeza de lo religioso y lo sagrado, de la importancia de la Palabra de Dios, de la oración, de la liturgia”. También, ha pedido a los feligreses católicos y creyentes en general, el acompañamiento y apoyo para los sacerdotes.
El Padre Robin Zambrano, recién ordenado sacerdote pasará a cumplir funciones vicariales en la Basílica de Santa Teresa.
A continuación el comunicado de los movimientos en la Arquidiócesis de Caracas:

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ARQUIDIÓCESIS DE CARACAS
CANCILLERÍA
Oficial

El Emmo. Sr. Cardenal JORGE UROSA SAVINO, Arzobispo de Caracas ha efectuado en los meses de Julio, Agosto y Septiembre 2014, los siguientes nombramientos eclesiásticos:
PARROCO:
  1. R.P Raúl Arturo Herrera, SJ,  Párroco de La Epifanía del Señor, en la Ciudad Universitaria de Caracas.
  2. R.P. Ireneo Roberto León García, CMF, Párroco de San Antonio María Claret, en la Urb. Los Dos Caminos. 
  3. R.P. Pedro José Trujillo Gallardo, FMM, Párroco de Ntra. Sra. Del Perpetuo Socorro, en Paguita.
  4. Pbro. Luis Guillermo Pérez, Párroco de La Sagrada Familia, en Propatria.
  5. Pbro. Antonio De Nobrega, Párroco de Ntra. Sra. De La Consolación, en la Urb. Santa Mónica.
  6. Pbro. Miguel Ángel Pérez, Párroco de Santo Cristo, en Plan de Manzano.      
  7. Pbro. Luis Ángel Gómez, Párroco de Santa María Goretti, en Alta Vista- Catia.
  8. Pbro. Jorge De La Cruz Sarabia, Párroco de San Juan María Vianney, en la Silsa- Propatria.
  9. Pbro. Arsenio Zambrano, Párroco de Ntra. Sra. De Guadalupe, en la Urb. Luis Hurtado- Carretera El Junquito. 
  10. Pbro. Carlos Orlando Gomes Gouveia, Párroco de Ntra. Sra. Del Rosario, en Baruta. 
  11. Pbro. Pedro Florentino González, Párroco de San Lucas Evangelista, en El Llanito.
  12. R.P. Rodrick Minja, IMC, Párroco de San Joaquín y Santa Ana, en Carapita- Antimano.
  13. R.P. Carlos Caripá Caripá, OFM Cap., Párroco de San Judas Tadeo, Santuario de Ntra. Sra. De Chiquinquirá- La Florida.
  14. Pbro. Marco Pinfildi, Párroco de San Martin de Porres, en la UD-2, Caricuao.
  15. Mons. Francisco Antonio Terán Cañizales, Párroco de San José, en Cotiza, Av. Fuerzas Armadas.

VICARIO PARROQUIAL:
1.      Pbro. Jesús Omar Marrero, Vic. Parroquial de Ntra. Sra. Del Rosario, en Baruta. 26-08-2014
2.      Pbro. Robin José Zambrano López, Vic. Parroquial de Santa Teresa.               26-08-2014
3.      Pbro. John Miller Garnica Abril, Vic. Parroquial de Ntra. Sra. De Guadalupe, en el Junquito. 26-08-2014
4.      Pbro. Jean Carlos López, Vic. Parroquial de El Santo Cristo, en La Vega.        26-08-2014
5.      R.P. Alberto Galindez Peraza, SCJ, Vic. Parroquial de San Miguel Arcángel. 02-09-2014

ADMINISTRADOR PARROQUIAL
(Mientras dure la ausencia justificada del Párroco)
1.      Pbro. Hermes Moreno, de la Parroquia La Santísima Trinidad, en Prados del Este. 26-08-2014
2.      Pbro. Eduardo Campagnuolo, de la Parroquia Nuestra Señora de la Caridad del Cobre.

OTROS SERVICIOS PASTORALES
  1. Pbro. Francisco Morales Villegas, Rector del Seminario “Santa Rosa de Lima”
  2. R.P. Wilmer Alexander Moyetones Hernández, OD, Vice-Rector del Seminario “Santa Rosa de Lima”.
  3. Pbro. Carlos Eduardo Márquez Delima, Director del Secretariado Catequístico Arquidiocesano. 
  4. Mons. Adán Ramírez Ortiz, Rector Encargado de la Iglesia La Santísima Trinidad, Jurisdicción de la Parroquia Altagracia. 10-09-2014
En Caracas, a los 15 días del mes de Septiembre de 2014
Doy Fe,

Pbro. Lic. Antonio Abeijón Iglesias

Vice Canciller.


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