lunes, 18 de agosto de 2014

La Unión Europea debe otorgar asilo a los Cristianos Perseguidos de Irak. Apoya con tu firma la Petición de CitizenGO



Desgraciadamente la pesadilla no ha terminado para los cristianos de Iraq. Arrancan sus cabezas y las pinchan sobre las vallas. Hasta los niños encuentran la muerte. Un genocidio brutal. Estados Unidos ha enviado armas y lanza desde el aire ayuda humanitaria. Francia y Gran Bretaña han empezado a dar apoyo militar. Pero, la Unión Europea, ¿qué hace?



Los presidentes y primeros ministros integrantes de la Unión Europea, de momento no han sido capaces de alcanzar un acuerdo. En la reunión del 15 de agosto acordaron que cada país "individualmente" puede enviar ayuda militar. Pero nosotros pedimos que haya asilo europeo a los cristianos perseguidos y que la ayuda al desarrollo esté condicionada por el respeto a la libertad religiosa.

El próximo 28 hay un nuevo encuentro informal. Tenemos una nueva oportunidad y según me cuentan, tenemos bastantes posibilidades de lograrlo:


Acabo de leer el testimonio de un médico español en el kurdistán, al norte de Iraq. Es tremendo. Quiero compartirlo contigo. Estoy seguro que te va a conmover. Se llama Juan Luis Ney Sotomayor y esto es lo que cuenta en el diario El Mundo:

"No puedo cerrar los ojos ante la barbarie. Forma parte de mi trabajo. Aparece delante de mí todos los días. Y no pienso darle la espalda. Si lo hiciera traicionaría mis principios y mi forma de entender la vida. Veo miles de cuerpos quebrados por el dolor. Escucho cientos de relatos, a cada cual más cruel, del sufrimiento vivido. Siento los sollozos interminables de los niños. Sus lágrimas es lo que más me afecta. Son miradas que reflejan todo el horror padecido”


"Es un genocidio medieval. El terror por el terror. Lo más duro ha sido recoger críos heridos después de un ataque yihadista contra una columna de refugiados, y no poder trasladarlos a todos. Es una sensación de impotencia brutal. Me gustaría salvarlos a todos. Apartarles de este horror. No puedo. Los hay de todas las edades: recién nacidos, lactantes, niños pequeños y adolescentes. Lo que más me duele es no poder atenderlos como necesitan. (…)

En todas ellas han tenido lugar las más horribles matanzas: degollamientos públicos, fusilamientos masivos, crucifixión de infieles, enterramiento de mujeres y niños vivos. Lo más espantoso que uno pueda imaginar ha sido superado por la realidad. Testigos directos me han relatado como la ciudad de Mosul está repleta de cabezas cortadas colgadas del tendido eléctrico".


"Y a los crímenes de guerra les ha seguido la catástrofe humanitaria. Centenares de miles de personas perdidas en el desierto sin víveres, sin agua, andando descalzos, soportando temperaturas de 55º C. No se sabe la cantidad de personas que han muerto así. Seguramente las más débiles: ancianos, mujeres, enfermos, niños y los que tenían menos alimentos. Muchas de estas columnas de refugiados han sido atacadas con fuego de artillería por las milicias del IS. Yo denuncio abiertamente la comisión de un genocidio contra la población civil en Irak. (…)

Mi intención es permanecer en Erbil hasta el último momento. Pero sé que cuando me vaya, detrás de mí siempre quedarán los niños".

Es impresionante, Brutal. Un genocidio practicado ante el silencio de la comunidad internacional y de los grandes medios de comunicación.
Podemos hacer algo. ¡Debemos hacer algo!

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